PSICOMOTRICIDAD EN EL AGUA
Caso A (niña con Osteogénesis Imperfecta)
Autor: Rodolfo Sangla
En esta oportunidad quiero contarles la experiencia de trabajar con una niña que tiene osteogénesis imperfecta. Elegí este caso por presentar una enfermedad no muy conocida y también por haber vivenciado en este trabajo, un aporte positivo a nivel emocional, social y físico.
En las charlas previas al ingreso al servicio de Aquahabilitar, reiteradas veces se mencionaba la palabra “NO”: “NO va a la escuela, NO juega con amiguitos, NO hace esto, NO hace lo otro…”
Una niña que desde muy chiquita fue sometida a varias intervenciones quirúrgicas que no ayudaban a que tenga un desarrollo global como cualquier niño. Y gracias a la idea de su médico de considerar al agua como un medio óptimo para que pueda realizar actividades sin impactos que le provoquen nuevas fracturas, es que llega a mi servicio de psicomotricidad en el agua.
¿Qué es la osteogénesis imperfecta? (OI)
La OI es una enfermedad cuyo principal problema es la fragilidad ósea. En la mayoría de los casos, la enfermedad se genera en forma espontánea pero una vez contraída, puede transmitirse a la descendencia.
El hueso normal está formado por la matriz ósea y las fibras de colágeno, constituyendo un tejido y, sobre éste, se depositan los minerales como el calcio y los fosfatos. En la OI, el problema no está ni en la matriz ósea, ni en el calcio, sino en las fibras colágeno, que son anormales. Esta alteración puede ser por una disminución de la cantidad pero que tiene una estructura normal, o una alteración de la calidad de la fibra. Estas variaciones determinan distinta gravedad de la enfermedad. Si bien los huesos son frágiles, la capacidad de reparación no está perturbada y las fracturas sueldan muy bien.
Algunos de los signos de la OI que presenta la niña son:
- Fractura ósea,
- Retraso del crecimiento,
- Mínima incurvación de los huesos y la columna,
- Hiperlaxitud de los ligamentos y de las articulaciones.
A nivel médico, la niña está controlada. Si bien desde su ingreso al servicio de psicomotricidad en el agua hasta la fecha de esta publicación ha tenido dos fracturas más, su tórax, la alineación de los miembros y de la columna vertebral está evolucionando favorablemente sin incremento del desvío.
El beneficio de moverse en el agua es por la disminución del impacto que produce este medio en los huesos y articulaciones gracias a la ausencia de gravedad, especialmente cuando todo el cuerpo o parte del mismo se encuentra dentro del fluido. Y es muy importante, luego de una inmovilización por fractura, realizar movimientos para evitar la osteoporosis y fragilidad ósea que produce un período prolongado de inmovilización.
Inicio del proyecto de trabajo.
La niña ingresa al servicio de psicomotricidad en el agua con cinco años, con un nivel intelectual acorde a su edad. En su domicilio hace kinesiología, psicología y una maestra realiza la parte pedagógica. Aún no autorizaron su incorporación a un establecimiento educativo.
Se presenta de manera muy tímida. Pasaron varias sesiones para entrar en confianza y expresarse no solo verbalmente sino también con sus gestos y movimientos.
El medio acuático le ha propuesto un espacio desconocido. Nunca antes había estado en un natatorio, solo conocía la bañera de su casa.
Teníamos que empezar por conocer el agua, cómo moverse en un medio que cambia las percepciones. Que sostiene pero a la vez produce resistencia e inestabilidad.
Y así fue. Utilizamos el piletón, en donde la profundidad iba desde 60 a 90 cm. Armamos diferentes sectores, porque creo que ofrecen la libertad de elegir:
- Sector con juguetes y elementos blandos: como alfombras de goma eva, tablas de goma, elementos para encastrar blandos, pelotas de distintas dimensiones y con distintas texturas, etc. En este sector se experimenta el uso de los distintos materiales con el agua: por ejemplo, cómo hundirlos teniendo en cuenta su dimensión. El cuerpo también experimenta diferentes posiciones, como el sentado en el suelo con el agua hasta los hombros, el arrodillado o semiarrodillado. A medida que va tomando confianza, es interesante ver cómo se va animando a cambiar las posiciones del cuerpo y hacer pequeños desplazamientos. Los tipos de juegos que más le interesa a la niña son los de armar la casita y hacer comidas.
- Sector de circuitos: Utilizamos el borde de la pileta, colchonetas poco flexibles con flota-flota para pasar por debajo o por arriba de ellos. Desplazarse desde el sentado al parado y llegar a un lugar utilizando la marcha en distintos sentidos (hacia adelante, laterales y hacia atrás) en el agua. Hay juegos con cajas plásticas en el borde la de pileta para llegar a ellas subiendo o bajando desde la colchoneta. También jugamos en un rodillo armado con una colchoneta de poco espesor. Y en él se sube, se sienta como si fuera a subirse a un caballito. En ése juego promuevo ajustes posturales, reacciones de defensa, de equilibrio. También trabajamos la estimulación sensorial, vestibular. Utilizamos prendas que puedan ser llevadas al agua, como remera, medias, guantes, etc. para trabajar no solo la parte física sino también la sensorial.
Todas las actividades se fueron proponiendo poco a poco, y según el interés y la disponibilidad de la niña para jugar. Por lo general, siempre está muy bien predispuesta. Y fue ganando la confianza necesaria para ir proponiendo ella misma los juegos.
Siempre tengo en cuenta que el espacio, tanto acuático como el terrestre, para las actividades tiene que adecuarse para que disminuya el impacto posible que pueda producir en el cuerpo de la niña. También tengo cuidado en los soportes que le puedo dar con mis manos. Y que no solo ayuden a realizar el movimiento sino también que ese movimiento sea con calidad. Es decir, evitando desalineaciones posturales, colocación incorrecta de las manos en las transferencias de peso corporal, etc.
A medida que fueron pasando las sesiones, el espacio fue modificándose en sus dimensiones, hasta llegar a trabajar en todo el piletón. Entonces los sectores fueron cambiando no solo de lugar sino también que las propuestas fueron siendo más complejas. Por ejemplo, ahora la niña se desplaza a través de la marcha con el agua hasta los hombros. Progresivamente lo fue logrando a través de mi sostén, del de los materiales hasta llegar a la completa independencia. Recuerdo la alegría que le produjo ese momento que se vio sin ningún sostén, caminando de una pared a la otra, sin temor a caerse. Y ese momento fue un antes y un después para los siguientes logros. Porque le dio tanta confianza que se despreocupó de su cuerpo.
Otro de las progresiones muy importantes en el medio acuático para generar confianza y llegar a la mayor libertad posible de la expresividad motriz, es la respiración en el agua. En el seguimiento de mis pacientes, una de las planillas que llevo a cabo para registrar los acontecimientos del día a día, es la del control respiratorio. En ella, registro cómo va evolucionando la capacidad respiratoria del niño en el agua. Desde un total sostén de mi parte, por ejemplo: el niño sentado en mis piernas, frente a mí y soplando el agua. Pasando por la inmersión de la cara y hacer burbujas en posición de pie. Hasta llegar a desplazarse en posición horizontal con la cara en el agua y haciendo burbujas.
Considero importante en la práctica psicomotriz, utilizar pautas de observación que faciliten el seguimiento de la evolución del niño, que pueda promover una fácil revisión del desarrollo del proyecto de trabajo y también ayuda a facilitar y ajustar nuestra intervención como terapeuta.
Otras de las planillas de observación/evaluación es a nivel emocional, donde voy observando la habilidad de regularse emocionalmente y la capacidad de atención, el vínculo que se establece con una conexión emocional con el terapeuta. Cómo es la comunicación emocional recíproca, la resolución de problemas.
Un momento sumamente especia logrado por la niña fue cuando pudo independizarse de los elementos que la ayudaban a desplazarse en posición de prono. Yo sentía la seguridad de que la niña tenía toda la capacidad para lograrlo, y cuando se lo propuse me dio la sorpresa de aceptarlo sin miedos. ¡Qué responsabilidad la mía! Pero al transmitirle siempre seguridad, no dudó y se animó. Claro que no fue porque sí, sino que hubo toda una construcción de movimientos que veníamos haciendo para llegar a ese momento. Y también fue una suma de experiencias emocionales que también ayudaron a no solo a la construcción de los movimientos, sino a la construcción de su propia confianza.
En la actualidad.
La niña es totalmente independiente en el agua. No solo trabajamos en el piletón, sino sumamos tiempos en la pileta grande donde no hace pie. Y de esa manera va mejorando sus capacidades físicas (fuerza, resistencia) y emocionales (especialmente su confianza).
Pero no todo queda en el agua. Uno de los objetivos que tiene Aquahabilitar, quizás el más importante, es que los logros acuáticos puedan ser transferidos en su cotidianidad. Y a lo largo de todo este tiempo, la niña se desenvuelve con mayor soltura, sin tanta timidez. Expresa lo que le gusta y lo que no le gusta con mayor personalidad. Se está desarrollando en forma global, en un contexto (familiar y social) sin que la enfermedad esté tan presente. Participa más de actividades sociales, como los cumpleaños de amiguitos. Aún no ha podido incorporarse a una escuela pero seguramente va a llegar a ese objetivo.
A nivel motriz, realiza con un andador la marcha, y tiene mayor independencia en el cuidado personal, limpieza, etc.
A nivel de la alimentación, la actividad en el agua favoreció una mayor regulación intestinal ya que tiene más ganas de comer, y el movimiento hizo activar de manera más óptima su sistema digestivo.
Es un placer tenerla en el servicio por su “garra”, demostrando que cuando hay ganas de hacer cosas para mejorar, todo es posible.
¿Dónde recurrir para consultar sobre la OI?
En el hospital de pediatría Garrahan hay un equipo multidisciplinario de atención de niños con OI. El hospital se encuentra en: Combate de los Pozos 1881. Ciudad de Buenos Aires. Argentina. Tel.: (54-11) 43085323. Página:www.garrahan.gov.ar
Rodolfo Sangla
Psicomotricista .Especializado en terapias acuáticas .
www.facebook/aquahabilitar.com
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Link de la revista donde aparece el articulo:
Que bueno esta esto Carli, gracias !!!!
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