EL JUEGO CORPORAL:
EL CUERPO EN LOS JUEGOS DE CRIANZA
Presentación
por Calmels, Daniel
Junto o fuera de las acciones destinadas a la atención del niño (alimentación, higiene,
traslado, etc.), existen acciones derivadas o concomitantes con ellas que tienen un carácter lúdico o pre lúdico. Se desarrollan alrededor de los cuidados del pequeño y van dirigidas a su cuerpo, con una implicación corporal del adulto. A estas acciones lúdicas o pre lúdicas las he denominado juegos de crianza y clasifiqué tres variantes: juegos de sostén, juegos de ocultamiento y juegos de persecución. En ellos los temores y los impulsos
agresivos son dramatizados, ordenados y desplegados como contenidos dinamizadores de la trama vincular.
Los juegos de crianza dan nacimiento a lo que denomino juego corporal, fenómeno
convocante y de presencia particular en la práctica psicomotriz, así como en toda práctica
docente que contemple al juego como experiencia creativa. Nombrarlos como juegos
corporales remite a la presencia del cuerpo y sus manifestaciones. Implica esencialmente
tomar y poner el cuerpo como objeto y motor del jugar. Definirlos como juegos corporales
es jerarquizar la presencia insustituible de la corporeidad en toda su complejidad. No se
trata de "juegos de ejercicios", ni de "juegos motores", ni de "juegos funcionales". En estas
denominaciones no se jerarquizan las manifestaciones específicas del cuerpo implicadas en
la trama vincular.
Pensamos al cuerpo como una construcción cultural, que se materializa y elabora sobre el
soporte dinámico de la vida orgánica y se visualiza a través de diversas manifestaciones
corporales, como son la mirada, la escucha, el contacto, la gestualidad expresiva, el rostro, la voz, las praxias, la actitud postural, los sabores, la conciencia de dolor y de placer, etc.
De esta manera, el cuerpo es en sus manifestaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario